Remedios caseros para tratar las uñas encarnadas

Las uñas encarnadas o enterradas,  es un padecimiento de muchas personas a nivel global y tan frecuente que cualquiera puede sufrir de este orrible y molestoso mal. Además de producir molestias e hinchazón, el dolor suele ser algo insoportable cuando la uña no es tratada a tiempo.

Como bien sabemos, la inflamación que se ve por lo general a uno de los costados de la uña o en todo el alrededor de la misma, se origina cuando una parte de la uña se incrusta o crece dentro de la carne. La piel que cubre todo el sector se enrojece, irrita, inflama y hasta puede sangrar con frecuencia. Incluso, se deben tener cuidados higiénicos extremos ya que la carne lastimada es muy propensa a desarrollar algún tipo de infección. Es necesario que prestes atención a la presencia de pus en la zona. Al tacto, esta inflamación es terriblemente dolorosa al punto de no poder usar calzado alguno. Esto sucede principalmente en los bordes de las uñas, siendo los pies los más afectados.

Cómo se crean las uñas encarnadas?

Existen muchos factores que pueden originar una desviación en la uña y provocar que se incrusten en la piel. Algunos de los más frecuentes son:

  • Cortar las uñas de manera inadecuada: Es necesario cortar las uñas correctamente, puedes dirigirte a un podólogo o manicura que te enseñen a hacerlo para evitar las encarnaciones.
  • Problemas genéticos: Algunas personas son propensas a desarrollar uñas encarnadas debido a enfermedades en las uñas, por deformaciones en el pie, etc.
  • Por generar una mala fuerza con los dedos: Esto sucede principalmente en las uñas de los pies. Algunas personas al caminar o correr, ejercen demasiada fuerza sobre alguno de los dedos del pie, la cual genera una presión adicional en la uña.
  • Calzado inadecuado: Utilizar calzados pequeños o que ajustan demasiado, ejerce fuerza en la uña la cual comienza a crecer dentro de la carne.

 Tratamientos para descarnar la uñas de los pies.

El siguiente tratamiento, necesita de constancia para ser efectivo. Son tareas sencillas que no presentan ningún tipo de contraindicación; aunque si el dolor es insoportable, suspende por un momento y continúa luego. Sigue estos pasos y lograrás desenterrar tu uña:

Sumerge tus pies en agua caliente, tres veces al día. Recuerda secarlos muy bien cada vez que lo hagas para evitar el desarrollo de hongos. Buscamos ablandar la uña y evitar que siga ejerciendo presión sobre la zona lastimada.

Masajea suavemente, pero con constancia, el área afectada, intentando tirar la carne para los costados. Vierte unas gotas de aceite de oliva o almendras para que resbale bien. Si hay pus, agrega una gota de aceite de árbol de té ya que es un poderoso antibacterial.

– Toma un trozo muy pequeño de algodón, o de hilo dental, y colócalo debajo de la uña para ir quitándola de la piel. Corta las esquinas puntiagudas que crecen de forma incorrecta.

– Luego, recuerda cortar la uña en forma recta para que crezca correctamente. Otro secreto es cortar, en el centro del crecimiento de la uña, una forma “V”. De esta manera a medida que crezca, los bordes no ejercerán tensión sobre la piel de los costados, sino que hacia el centro.

Con agua de tomillo.

Puedes llevar a cabo el procedimiento anterior, pero en vez de remojar en agua, coloca tus pies en una infusión de tomillo. El tomillo volverá más flexibles las uñas y te facilitará el trabajo. Además, es desinflamante, analgésico y evita las infecciones.

Fuente: MedicinaNatural