Asegura que el cuerpo de su hijo terminó en una exhibición sin su consentimiento

La historia de Kim Erick Smith ha generado un profundo impacto público en Estados Unidos. La mujer sostiene que el cuerpo de su hijo, Christopher Todd Erick, quien murió en Texas en 2012 a los 23 años, no recibió el destino que la familia había decidido tras su fallecimiento. Según afirma, lejos de haber sido cremado como se le informó, los restos habrían sido sometidos a plastinación y utilizados en la exhibición internacional conocida como “Real Bodies”, presentada en Las Vegas.