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Llamaron a su madre porque golpeo un chico que jalo el sujetador. La respuesta de la madre es increíble

La violencia está cada vez más esparcida por todo el mundo, y muchos están perdiendo el control. Lamentablemente, se está haciendo tan común que muchos empezamos a verla como algo normal.

Sin embargo, nunca debemos menospreciar las consecuencias que esta traer. Eso fue lo que sucedió con la hija de esta enfermera, quien golpeó a otro chico. Juzgue usted mismo en la siguiente historia si estaba justificada o no a hacerlo:

“Soy enfermera en una sala de emergencias. Allí no se nos permite tener nuestros celulares con nosotros, sino que se quedan en el casillero. Sin embargo, a la recepción del hospital entró una llamada preguntando por mí. Entonces tomé el teléfono y empecé a hablar.

– ‘Buenos días; Soy el profesor de su hija. Ha habido un inconveniente con ella y necesitamos su presencia en la escuela’. – dijo el profesor.

– ¿Está enferma o lesionada? – respondí – ¿Puede esperar a que mi turno termine en 2 horas?

– Ha golpeado a un estudiante. Hemos tratado de contactarla por casi 1 hora y no podíamos. Es muy serio. – dijo el profesor.

Salgo para la escuela de mi hija

Entonces pido un permiso en el hospital y salgo corriendo a la escuela. Cuando llego a la oficina del director, allí está mi hija, su tutora, el profesor, el director, un niño ensangrentado con la cara roja y sus padres.– Fue muy amable de su parte unirse a nosotros finamente. – dijo el director.

– Por supuesto – le contesté – en emergencias las cosas pueden verse un poco ajetreadas. Esta mañana tuve que pasar casi una hora dándole más de 40 puntos a un niño de 7 años. Su madre, en un arrebato de cólera lo había golpeado con un cucharon de metal. Además, tuve que lidiar con la policía sobre el tema, luego de coserlo. Perdóneme por la espera.

Inmediatamente se puede notar su cara de vergüenza, y procede a explicarme lo sucedido. Me explicó que el niño le había desabotonado el sostén y ella lo había golpeado en la cara. Pero aun así me daba la impresión que estaban molestos con mi hija y no con el niño.

– ‘Ohh, ¿entonces me llamaron para saber si presentaré cargos contra el niño por acoso sexual y contra el colegio por permitirlo? – pregunté.

Cuando mencioné el acoso sexual, todos se pusieron muy inquietos y empezaron a hablar al mismo tiempo.

– No creo que sea tan serio – dijo el profesor. Mejor no sobre-reaccionemos – dijo la tutora. Creo que está perdiendo el punto – dijo el director.

Entonces la madre del jovencito empezó a llorar. Yo me di la vuelta para ver a mi hija y preguntarle lo que había pasado. Ella me dijo lo siguiente:

El argumento de mi hija


‘El seguía tirándome del sostén y le pedí que no lo hiciera, pero continuó haciéndolo. Entonces hablé con el profesor, pero él me dijo que lo ignorara. Como lo volvió a hacer, y esta vez lo desabrochó, me paré y lo golpeé justo en la cara. En ese momento dejó de hacerlo’.

– ¿Por qué lo dejó hacer esto? – Le pregunté al profesor – ¿por qué no lo detuvo cuando mi hija habló con usted? Venga y déjeme agarrarle el frente de sus pantalones.

– ¡¿Qué?! No – me contestó.

– ¿Por qué no va y hala el sostén de la madre del niño en este momento a ver qué tan entretenido es? Hágalo con el sostén de la tutora o con mi sostén a ver qué pasa. ¿Piensa que porque son niños es entretenido? – le dije al profesor.

– Señora, en todo caso, tu hija golpeó al niño. -dijo el director.

– Ella no lo golpeó – le dije – ella se defendió de un ataque sexual de otro estudiante. Nada más mírelo, él mide 1,80 m y pesa 70 kg. Mi hija solo mide 1,52 m y pesa 40 kg. Él es casi 30 cm más alto que mi hija y pesa el doble. ¿Cuántas veces debía dejarlo que la tocara? Si la persona que se supone que debe cuidarla y protegerla en clase no hace nada ¿qué se supone que ella haga? Él le desabrochó el sostén.

La madre del niño todavía estaba llorando y su padre miraba enojado y avergonzado. El profesor ahora trataba de no hacer contacto visual conmigo, por lo que le dije al director:

Dejo bien claro mi punto de vista y tomo medidas

– Me llevaré a mi hija a la casa – le dije – estoy segura que el jovencito aprendió la lección. Espero que algo así no vuelva a suceder, ni con mi hija, ni con cualquier otra niña del colegio. Todavía no entiendo si no deja que algo así le suceda al personal del colegio ¿por qué lo permite en una niña de 15 años? Reportaré lo sucedido a los administradores de la escuela. Y si tú – le dije al niño mirándolo a los ojos – vuelves a tocar a mi hija, llamaré a la policía y hare que te arresten por acoso sexual ¿me entiendes?

Al día siguiente, reporté lo sucedido con los administradores de la escuela. Ellos me aseguraron que tomarían las medidas necesarias para manejar la situación. Finalmente, mi hija fue movida de clase, lejos del profesor y del chico que la acosaba.”

Lamentablemente, este caso no es el primero ni el ultimo que se reporta a las autoridades. Pero está en manos de todos los padres hacer que sus hijos no sean víctimas de acoso. Para ello, debemos enseñarles, justo en la adolescencia a respetarse mutuamente. No debemos tomarlo a la ligera, simplemente porque son adolescentes. ¿qué piensas de la reacción de la madre ante aquella situación? Coméntanos tu opinión. Si crees que debemos combatir el acoso sexual, comparte este artículo en tus redes sociales.

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