Nace bebé en perfecto estado de salud; cuando los doctores le abren la boquita, quedaron seco sin poder moverse.

Cuando una pareja se une en matrimonio, lo único que espera es ser feliz por el resto de sus días. Quieren formar una familia, tener hijos y verlos crecer y desarrollarse en la vida. Sin duda, no hay recompensa mayor para toda persona que esta.

Por eso, muchos se sienten amargados cuando por razones de salud no pueden tener un bebé.Sin embargo, los que sí pueden tenerlo, lo consideran una autentica bendición. Por eso, cuando reciben la noticia de que serán padres, hasta las lágrimas se les salen de los ojos.

Y es que la emoción que sienten al saber que un bebé viene en camino es algo incomparable. Ahora bien, como padres también puede que sientan un poco de temor, por no saber lo que pueda suceder.

Para nadie es un secreto que, con la llegada de un bebé, todo cambian en la familia. Ahora el centro de atención será el bebé, a quien se le dará prioridad. Esto hace que a la pareja le quede menos tiempo para ellos. Sin embargo, hasta en estas situaciones hay que tener un equilibrio para que la pareja pueda salir adelante.

Como padres, de seguro que disfrutarán mucho de ver los primeros pasos de sus hijos. También será muy especial escuchar las primeras palabras del bebé. Incluso, hasta ver como se asoman sus primeros dientes será algo muy emocionante. Sin embargo, esta última no siempre es posible por situaciones muy extrañas.

POR FIN NACE LA BEBÉ

Este fue el caso de una mujer llamada Samantha. Ella había quedado embarazada y la emocionaba mucho saber que pronto tendría un bebé. Como era de esperarse, cada cierto tiempo ella iba al hospital a monitorear el desarrollo de su criaturita. Los exámenes siempre indicaban que todo iba muy bien, que el bebé nacería en perfecto estado de salud.

Tanto Samantha como su pareja estaban muy contentos de saber que pronto tendrían en sus brazos a su hija. Por fin llegó el gran día y la mujer se dirigió junto a su esposo a toda prisa al hospital para dar a luz. Como el embarazo se había desarrollado con normalidad, ella pensaba que el parto sería natural. Sin embargo, luego de examinarla, los médicos le recomendaron acudir a la cesárea por motivos de seguridad.

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A la pareja no le quedó otra opción que aceptar sugerencia de los médicos y someterse a la cesárea. De modo que, luego de ser sometida a aquella operación, la bebé pudo salir del vientre de su madre. Tanto los doctores cómo Samantha estaban muy alegres de saber que la niña había nacido saludable. Luego de limpiarla, los doctores se la entregaron a la madre, quien la cargó entre sus brazos.

ALGO EXTRAÑO EN SU BOCA

Todos estaban muy contentos de que por fin la bebé había nacido y estaba muy bien. La madre la sostenía en sus brazos con mucha alegría y orgullo. De pronto, la niña comenzó a llorar y la madre trató de tranquilizarla. Pero entre sus llantos, logra ver algo extraño en su boca. Cuando mueve su labio para ver de qué se trataba, quedó impactada.

Al abrir la boca de la bebé, la madre se dio cuenta que tenía dos dientes en la encía de abajo. Tanto ella como los doctores estaban confundidos por esta extraña condición. Y es que los bebés suelen comenzar a tener dientes después de los 6 meses de haber nacido. Por eso Samantha y los medico estaban confundidos. No obstante, todos sabía que esta extraña condición no representa un peligro para la niña ni para su salud.

Puesto que a Samantha le pareció una condición muy extraña y curiosa, quiso fotografiar a su hija. Para que otros conocieran de su caso, compartió las imágenes en sus redes sociales. Ayúdala a difundir estas imágenes compartiendo en tus redes sociales este artículo.